Sello: Flying Nun Records (Nueva Zelandia)

3 Posted by - 9 septiembre, 2014 - Sin categoría

 

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Totalmente desorientados y desinformados por mucho tiempo, la explosión y descubrimiento de la escena independiente neozelandesa de los años ‘80 y ‘90 aparece como una revelación. Un tesoro que permaneció allí, semioculto por años, y que al parecer, con esta suerte de moda de reediciones discográficas (dada la cada vez más amarga sequía creativa), salió a la luz para deleite de todos.

Sorprende la cantidad y calidad de muchas de las bandas que existieron en aquella época, siendo parte de pequeñas escenas que eran desconocidas incluso para la mayoría de la población de aquel país. Antes de la explosión de Flying Nun, Nueva Zelandia contaba con una tradición rockera que se manifestó en una escena de garage rock y también de otros géneros, que adecuaron y contextualizaron sus propuestas. Con la irrupción del punk, muchos de esos discos llegaron a la isla pero no sería hasta el arribo de los trabajos de Joy División, The Fall y Velvet Underground, cuando se produce la real revolución.

fn 003Contrario a lo que se podría suponer, Nueva Zelandia experimentaba una alta tasa de desocupación entre la población joven. El uso de drogas en aquel periodo estaba masificado, lo que sumado a la energía emanada por ciertas ciudades (Keith Richards citaría a Christchurch, como uno de los lugares más depresivos en los que ha estado en su vida), servirían como catalizador para una serie de bandas y músicos.

Y es así como nace Flying Nun. La idea original era brindar un espacio para las bandas y músicos de su natal Christchurch pero la cobertura rápidamente se ampliaría para dar cabida a otras sub escenas que coexistían en distintas ciudades del país.

El 7” de la banda llamada The Pin Group, seria el puntapié inicial. A partir de allí, una serie de exitosos discos (en términos artísticos) haría crecer la reputación de la casa neozelandesa, destacando ediciones de discos para grupos como The Clean, The Bats, The Dead C, The Chills, Tall Dwarfs, The Gordons, Bird Nest Roy y otros, los cuales permanecieron ocultos como reales tesoros. Corrían los ‘80 y el mundo recién se preparaba para la fiebre alternativa que dominaría los ’90.

fn 004El suceso artístico del sello despertó el interés de distintos conglomerados, hasta que finalmente, Flying Nun fue comprado por Warner Music Group.

Pero en el 2009, Flying Nun volvería a convertirse en un sello 100% independiente. Su dueño original (Roger Sheppard) lo recuperaría junto a Neil Finn (de Crowded House) y otros dos socios. A partir de ese momento, comenzaron con una serie de reediciones aclamadas por la prensa especializada, coronando su buen momento con una estrategia de reedición de su catálogo junto al sello estadounidense Captured Tracks, provocando así una distribución con alcance global, cosa que anteriormente (salvo algunas excepciones), siempre fue parcial o de forma aislada. Pero no todo es reediciones. Flying Nun continúa editando bandas de su Nueva Zelandia natal, intentando mantener la reputación que en estos días les otorga un estatus de privilegio dentro de la escena independiente global.

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